Correo electrónico
Para dudas sobre coberturas, documentación pendiente o el estado de un expediente. Adjuntá el número de referencia si ya iniciaste un trámite.
Respuesta estimada: 1 día hábil
info@wunderade.comAtención institucional en salud mental y acompañamiento terapéutico
Recibimos el caso por teléfono o correo y acordamos qué se va a evaluar: vida, vivienda, fondo de reserva o una combinación. En esta llamada definimos el alcance y quién del lado del cliente aporta la documentación.
Revisamos ingresos, deudas vigentes, dependientes y activos. El objetivo es medir cuánto aguanta la estructura familiar ante una interrupción de ingresos o un siniestro sobre el inmueble, sin estimaciones gruesas.
Con el relevamiento en mano armamos la combinación de pólizas y el monto del fondo de reserva. Aquí se ven los trade-offs: qué se cubre primero, qué queda para una segunda etapa y con qué frecuencia se revisa.
Firmamos la documentación, se activan las coberturas y se define el calendario de aportes al fondo. Dejamos por escrito los contactos de siniestro y los plazos de cada aseguradora involucrada.
Cada doce meses revisamos si cambió la composición del hogar, los ingresos o el valor de reposición de los bienes. El plan se corrige sobre datos actuales, no sobre la foto del primer día.
Antes de agendar la primera llamada conviene leer qué preparar para la consulta inicial. Si ya hay un siniestro en curso, el punto de entrada es contacto directo.
Antes de contratar una póliza, armamos un inventario de lo que ya está cubierto, lo que depende de un solo ingreso y lo que quedaría descubierto ante una enfermedad o un siniestro. El resultado es un documento corto que puede revisar con calma.
Calculamos cuántos meses de gastos fijos conviene tener disponibles y en qué instrumentos mantenerlos, según la estabilidad del ingreso y los compromisos del hogar. No es una cifra genérica: sale de sus números.
Definimos quién toma las decisiones, con qué documentos y en qué plazos, para que la familia no improvise en medio de una crisis. Esto incluye seguros de vida, beneficiarios y accesos bancarios ordenados.
Cada doce meses volvemos sobre el plan: cambió el ingreso, nació un hijo, se compró una vivienda. Ajustamos coberturas y reservas con una lista de verificación, sin rehacer todo desde cero.
Las cláusulas, exclusiones y plazos se explican en términos concretos antes de cualquier decisión. Si algo no queda claro, se anota y se resuelve en la siguiente sesión, no se firma con dudas abiertas.
Si quiere ver el detalle del proceso completo, puede leer qué conviene preparar antes de la primera consulta o escribirnos desde contacto.
Antes de empezar cualquier revisión de riesgos conviene saber por dónde escribir y cuánto tarda una respuesta. Estos son los canales activos y el plazo habitual para cada tipo de consulta.
Para dudas sobre coberturas, documentación pendiente o el estado de un expediente. Adjuntá el número de referencia si ya iniciaste un trámite.
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info@wunderade.comConsultas urgentes, siniestros en curso o coordinación de una visita. Si no atendemos, dejá un mensaje con horario de devolución.
Atención: lunes a viernes, 9 a 18 h
+54 9 11 7076 1276Reuniones presenciales con cita previa para revisar pólizas, fondos de reserva o planificar el onboarding de un caso nuevo.
Coordinación previa obligatoria
Agendar una visitaSi tu consulta es sobre el proceso de alta, revisá primero las preguntas frecuentes: la mayoría de las dudas sobre plazos, documentación y límites ya están resueltas ahí.
Ir a preguntas frecuentes Ver política de tratamiento de datosPrimera semana. Se revisan ingresos, deudas, dependientes y coberturas vigentes. El objetivo es saber qué está expuesto hoy y qué no. Sin este paso, cualquier póliza posterior queda descolgada de la situación real.
Semanas dos y tres. Se acuerda el tamaño del fondo de reserva, los plazos de reposición y el orden en que se cubren los riesgos: salud, vivienda, continuidad de ingresos. Queda por escrito antes de contratar nada.
Semana cuatro. Se formalizan las pólizas de vida y patrimonio, se nombran beneficiarios y se corrigen duplicidades. Aquí suelen aparecer coberturas heredadas que ya no aportan y se retiran.
Pasado el primer semestre se compara el fondo real con el proyectado. Si cambió el ingreso, la composición familiar o la vivienda, se recalibra el plan. La revisión anual queda fijada en calendario.