Riesgo identificado antes de firmar
Antes de cualquier cobertura revisamos qué se rompe primero si falta el ingreso principal: hipoteca, alquiler, cuotas, tratamiento médico. El resultado es una lista corta de exposiciones reales, no un catálogo de productos.
Fondo de reserva con monto y plazo
Definimos cuántos meses de gastos fijos cubre el fondo, en qué cuenta vive y con qué frecuencia se repone. Queda escrito para que no dependa de la memoria ni del humor de un mes bueno.
Cobertura de vida atada a deudas concretas
El capital del seguro se calcula sobre compromisos verificables: saldo de créditos, años de escolaridad pendientes, reemplazo de tareas domésticas. Sin números redondos que suenan bien y no cubren nada.
Protección de bienes con inventario previo
Vivienda, herramientas de trabajo, equipos y vehículo se documentan con fotos y valores de reposición. Si hay un siniestro, la discusión no empieza desde cero.
Protocolo familiar para las primeras 72 horas
Una hoja con contactos, claves de acceso, pólizas vigentes y a quién llamar. Sirve para que la familia no tenga que improvisar trámites mientras atraviesa el problema.
Revisión anual con criterios de ajuste
Cada doce meses comparamos el plan contra cambios de ingreso, nacimientos, mudanzas o nuevas deudas. Si algo dejó de tener sentido, se corrige antes de que se convierta en un hueco.